COMPARACION DE LA ALEGORIA DE LA CAVERNA DE PLATON Y LA
PELICULA MATRIX.
Como podemos ver, aunque lo separen siglos, en las dos obras se trata el mismo tema tomados en su temporalidad.
Para Platón existe cierto reparo en darle validez a los sentidos y así lo demuestra en su obra, para él los sentidos engañan y no nos podemos fiar de los mismos. En su capítulo siete de la República hace una representación de niños y adultos encadenados de cuellos y piernas para que no puedan ver nada más que delante de sus narices, encerrados en una caverna, por lo que no observan nada más que lo que los demás quieran que vean, esto es, figuras de animales o personas y conversaciones esporádicas, que se ven reflejadas mediante una hoguera por detrás. Para ellos eso es lo real las sombras de esos objetos. Si uno de ellos subiera a la superficie por propia voluntad o por la fuerza al principio se sentiría encandilado y primero seguiría observando los reflejos en el agua o las sombras para luego ir observando las cosas y por último el sol contemplarlo como es, percibirlo como tal; causa de todas las cosas. Y por eso la realidad que plantean los sentidos la plantea como la morada prisión y por el otro lado estaría la contemplación desde arriba por medio del alma y llegar a la Idea del Bien, productora de la verdad y de la inteligencia.
Y con respecto a la película de Matrix a otro nivel y luego de siglos se sigue tratando el mismo tema, ¿Qué es real?
Estamos en un equipo de computación donde todo se digita, armas, vestimentas, etc. Su ropa es diferente, ya no tiene los cables que lo tenían preso igual que las cadenas de la caverna. Su imagen es una imagen propia residual, lo que puede ver, oler o sentir son señales eléctricas que interpreta el cerebro. Todo lo que había creído real era falso, vivió en un mundo de sueño, y cuando sale al mundo descubre que éste es hermoso sin sombras, un mundo de luz, y se convierte en un hombre distinto el que ira de a poco poblando ese desierto de lo real.